Tengo 39 años y no tengo hijos por decisión propia. No es que no me gusten los niños, pero digamos que me gusta la vida que tengo.
Entiendo que tener hijos es una decisión súper importante y que es una cuestión de formas de ver el futuro. Respeto, como no puede ser de otra manera, a mis amigas madres, adoro a mis sobrinos pequeños, pero me parece un sacrificio que no estoy dispuesta a hacer, es tan sencillo como eso. Me gusta levantarme tarde, me gusta mi cuerpo, me gusta el silencio, me gusta viajar. Me gusta el orden de mi piso, disponer de mi tiempo y mi vida en general. La verdad es que no tengo, ni he tenido nunca, instinto maternal.
He tenido varias parejas estables. Con las dos últimas he terminado rompiendo porque no teníamos precisamente el mismo plan de vida en cuanto a no tener hijos. Es curioso, porque cuando empiezan a conocerme y lo comento, es como que lo pasan por alto, creo que porque piensan que, llegado el momento, conseguirán hacerme cambiar de opinión. Pero yo no engaño a nadie, voy con mi verdad por delante, otra cosa es que no lo quieran escuchar o asimilar.
Como podéis imaginar, ya he aprendido antes de conocer a alguien, a tener mis reservas. Hace unos meses conocí a un chico que me gusta. Me gusta de verdad. No me preguntéis por qué, pero me dijo que era soltero, y por lo que me contó de su vida, me hice a la idea de que no tenía hijos. Tampoco es que vaya una preguntando algo tan personal a un tío en cuanto lo conoce.
Pero en cuanto nos tratamos un poco más, obviamente salió el tema y me dijo que efectivamente era padre. Tiene un nene de 4 años y parece ser que se lleva bastante bien con la madre. Cuando me enteré se me cayó el mundo a los pies. Mis amigas dicen que se me va la olla, pero es que en serio, no os hacéis una idea de cuánto me jode.

No por el chiquillo en sí, que no dudo que sea fabuloso, sino porque no es el puto plan de vida que quiero. Ahora resulta que quiero una relación con su padre, pero no lo quiero con el mochuelo que lleva aparejado, me niego a estar en modo criar niños, parques de bolas y findes alternos e historias.
Resulta que no he querido hacer el sacrifico de tener mis propios hijos ¿y voy a hacerlo para ayudar a criar a los niños de otra? Ya os digo yo que no.
Me da mucha rabia porque hacía tiempo que alguien no me gustaba tanto, pero es que yo tengo un planteamiento absolutamente contrario al suyo y me siento perdida porque él realmente me interesa, pero siento que seguir con él va en contra de mí misma. El otro día estuvimos hablando y me dice que no lo entiende y tengo la impresión de que no termina de ponerse en mi lugar. ¿Alguien puede entenderme o realmente soy tan rara?
Anónimo
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