Mis enanos son niños hiperregalados. Es así. Cada vez que volamos a España les inundan de regalos los yayos, los tíos, e incluso los amigos. Eso implica que tenemos la casa que parece un Toys’R Us.
Por ello, siempre intento hacer limpieza antes de su cumpleaños, de Navidad, y de las vacaciones en España.
¿El problema? No se como hacerlo. ¿Cómo hacéis limpieza de juguetes? Yo simplemente pensaba, cada X tiempo, los juguetes que ya no usen los vendo por Vinted o los regalo en alguno de los grupos del barrio. Pero resulta que usan todos. O, como estoy empezando a pensar, tengo hijos con poderes telepáticos.
En abril, para su cumple, un día mientras dormían la siesta en el sofá le dije a mi marido, creo que vamos a quitarnos los huevitos de emociones, que ya no los usan ni juegan con ellos. Los cogí y los lleve a mi habitación, a la caja que tengo con cosas que me voy a quitar de encima. Pues se despertaron de la siesta y los dos fueron derechos a buscar los huevos. Y no, no solían estar a la vista para que los echaran de menos.
Tengo una regla en casa. Los juguetes que tienen más de 5 piezas están guardados en el armario, y se juegan de uno en uno. Si no la casa parecería la jungla. Pueden jugar con lo que quieran, pero si uno sale del armario otro entra para intentar tenerlo medio recogido.
Bueno, pues hacía casi seis meses que no preguntaban por los huevos. Se salvaron de milagro en la limpieza de la Navidad anterior. Nada más despertar, ambos fueron al armario y buscaron los huevos. Y al no encontrarlos vinieron a preguntar por ellos. Y a llorar porque no estaban. Hasta que me dieron pena y los saqué de nuevo.

En esa ocasión pensé que igual me habían oído y no estaban realmente dormidos. No le di más vueltas.
En verano, justo antes de las vacaciones, comenté una noche cuando ya estaban en la cama que nos desharíamos del columpio y del tobogán del jardín. El columpio no lo habían usado en todo el verano, y el tobogán ya les va muy pequeño y les aburre. Imaginaros que fue lo primero que usaron en cuando salimos al jardín la mañana siguiente. Si, exactamente. Mi hija pidió ir al columpio y mi hijo se fue derecho al tobogán. Y lo estuvieron usando mínimo 3 veces al día desde entonces. Incluso ahora, que hace frio y no salimos al jardín, me lo piden.
Habrá sido una coincidencia, cosas de niños.
Pero lo mejor ha venido ahora. Por supuesto, estoy intentando hacer limpieza antes de Navidad. No espero demasiados juguetes porque este año me tocan Navidades inglesas. Mi suegra prefiere darnos dinero para ir a clases o actividades con ellos, y su tío suele comprarles libros para leer con él. Pero iremos a España en enero y seguro que algo cae.
Estando sola en casa, miré el armario y la caja de juguetes. En parte para limpiarlos (suelo hacerlo al menos una vez a la semana), y en parte para mirar lo que ya no usaban. Esta vez los peques no estaban en casa. Mi marido no estaba en casa. No pronuncié una palabra en voz alta. Simplemente pensé “el tren de dinosaurios no lo han usado desde abril, los puzles de animales de dos piezas ya no los usan porque prefieren los más grandes, y los muñecos de animales (con la única excepción del pato), ya casi ni los miran. Igual puedo deshacerme de ellos”.
¿Os podéis creer que, en cuanto les recogí de la guarde, mi hija dijo “mami, vamos a casa que quiero jugar con el dinotren”, y mi hijo dijo en lenguatrapo algo parecido a “vamos a jugar con la granja de animales”?
Y oye, llevan dos semanas jugando con ellos sin parar. De hecho, el gallo y la gallina parece que los lleva pegados. Parecido al pato que os conté aquí.

¿Cómo cojones se supone que debo hacer limpieza? Mi marido dice que hay que ser un monstruo sin sentimientos. Lo que quiera fuera va fuera y punto. Pero no tengo corazón para hacer eso si veo que están jugando con ellos.
¿Cómo lo hacéis los demás? No sé si debería de hacerle caso a mi marido y simplemente quitar lo que me parezca del medio, o si abrazar el desorden y la jungla como forma de vida. Porque mi salón no creo que aguante otra temporada de regalos, pero por lo visto no puedo ni pensar en un juguete sin que ellos se acaben enterando. ¿O voy a la tele presumiendo de hijos con poderes sobrenaturales, y con lo que ganemos compro una casa más grande para meter todos los trastos?
Andrea M.