Amor & Polvos

Cómo conseguí disfrutar del anal sin pasarlo mal

Mantengo una relación a distancia con mi novio y la verdad que a pesar de eso tenemos súper buena comunicación. Hablamos por videollamada casi todos los días y nos explicamos desde el nuestro día a día hasta los secretos más íntimos. Unos días antes de vernos la última vez le dije que me moría de ganas de darle una segunda oportunidad al sexo anal (ya que mi experiencia anterior con otra pareja no fue nada buena) aunque mi mayor miedo era el dolor.

Lo fui a buscar al aeropuerto y había reservado un hotelito en Barcelona para pasar la primera noche. En cuanto entramos por la puerta empezamos a besarnos y a sacarnos la ropa. Me salto la parte del polvazo que echamos porque me gustaría explicaros con detalle el segundo y no me quiero extender cual Biblia.

Estaba yo tumbada sobre su pecho cuando se levanta y saca de su maleta un par de Chupa Chups y un aceite de masaje. Me da uno y me dice que es para mí y yo sin ver ninguna segunda intención en eso, lo abro y me lo meto en la boca. Se coloca detrás de mí y me empieza a besar la espalda y, poco a poco, con su mano en mi nuca me acerca la cara a la cama dejándome con el culazo al aire. Se echa un poco de aceite en las manos y me recorre la espalda entera hasta llegar a mi culo, en el cual me azota en y yo lo acompaño con un gemido. Sus dedos deslizan por mi culo hasta llegar a mi coño dónde, con una mano me estimula el clítoris y con la otra me mete dos dedos por mi vagina. Es inevitable… en menos de cinco minutos tuve mi primer orgasmo (de ese polvo). Se acerca para sacarme el Chupa Chups de la boca y darme un beso. Se lo lleva a la boca mientras coge una almohada, le saca la funda y con ella me ata los brazos a mi espalda, en la misma posición. Se estira en la cama boca arriba con mis piernas entre su cara. Vuelve a pasar sus dedos por mi coño y con mi propia corrida se humedece sus dedos y los lleva hacia mi culo. Se saca el Chupa Chups de su boca y me lo mete por el coño, mientras me lame el clítoris y juega con su dedo empapado en mi culo.

Os juro que estaba flipando de placer. Cuando empezó a notar que mis gemidos cada vez iban a más y que cada vez conseguía controlar menos mis espasmos cogió el Chupa Chups y empezó a jugar con el en mi culo. Sacándolo y metiéndolo poco a poco y a cada intento más profundo. Había dejado el otro en la mesita de noche y lo cogió al darse cuenta que aquel se había quedado pequeño. Lo humedeció en su boca y luego lo paso por mi clítoris pasándolo por mi coño hasta llegar a mi culo y en cuestión de segundos me lo estaba clavando de nuevo, pero esta vez más grande. No me dolió absolutamente nada porque estaba cachondísima. Siguió jugando para que me relajara del todo y perdiera el miedo hasta que después lo dejó en la mesita de noche y volvió a jugar con sus dedos que previamente habían recorrido mi espalda para llenarlos de aceite. Con su lengua en mi clítoris y dos dedos en mi culo tuve el orgasmo más intenso de mi vida hasta entonces. No podía controlarme. Mi cuerpo convulsionaba sin control y mis gemidos se tuvieron que escuchar hasta en la otra punta del pasillo. JO-DER ¡qué pedazo de orgasmo!

Después de eso me moría de ganas de sentir su polla dentro de mí y él también estaba cachondísimo así que sacó su cara de entre mis piernas y mientras se untaba su polla en lubricante cogió de mi maleta mi Satisfyer Pro y me soltó las manos para que pudiera jugar con él a mí antojo. Se puso detrás de mí y nada más encenderlo la intento meter súper a poco a poco pero fue todo más rápido de lo que creíamos.

La combinación del succionador con el anal es lo mejor que he probado en mi vida! Me conseguí correr dos veces más mientras me embestía por detrás y ¡Qué orgasmos!

Caímos rendidos en la cama mientras nos abrazamos y nos susurrábamos al oído lo mucho que nos encanta follar el uno con el otro.

 

Anónimo

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