Llega un momento en la vida de toda mujer (Que no de todo hombre, puntualizo), en que la gente que te rodea empieza a hacerte la temida pregunta: ¿No te gustaría ser madre? Y tú, que a lo mejor no habías ni empezado a pensarlo si quiera, te ves en la obligación de planteártelo en ese momento y empezar a hacerte varias preguntas básicas antes de ser madre. De golpe se te echa el mundo encima y piensas: Coño, ¿Pero yo quiero ser madre?

¿Realmente quiero?

Y lo que es peor, te sientes en la obligación de tener que dar una respuesta o justificar cualquier decisión al respecto. Cuando en el fondo, la única que merece esas respuestas eres tú misma. Ni tu vecina, ni tu amiga, ni tu suegra. Tú querida amiga, only you.

Por eso, después de capear miles de preguntas de conocidos y no tan conocidos, indirectas en cenas familiares, preguntas indiscretas en el trabajo, ruegos de mi hermana por convertirse en tía y situaciones varias, decidí hacerme a mí misma lo que yo considero preguntas básicas antes de ser madre cuando surge ese momento de dudas existenciales:

  1. ¿Serías madre soltera? Es decir, en el caso de no tener pareja, ¿Decidirías igualmente ser madre? ¿Aunque eso implique ser madre soltera?. Aquí básicamente se plantea la esencia real del deseo de ser madre.
  2. En el caso de estar en pareja, ¿Desearías el ADN de tu pareja para tener un hijo? Sé que suena realmente frío, pero visto desde fuera, la cuestión es simple. ¿Desearías compartir ADN con tu pareja actual? ¿Lo querrías igualmente aunque no fuerais pareja?. Un hijo es una decisión que te unirá para siempre con la persona con la que decidas tenerlo, por ello, para mí es muy importante tener claro, que la persona con la que voy a estar unida por los restos de los restos, aunque de forma indirecta, sea la mejor persona posible. Independientemente de que nuestro amor pueda terminar.
  3. ¿Tienes una situación económicamente estable para mantener a una segunda/tercera persona? Y con mantener me refiero de manera independiente y con todo lo que ello implica. Sin la necesidad de que terceras o cuartas personas asuman esa responsabilidad. Si con lo que gano no me llega ni para pasar el mes, yo al menos no me planteo el tema ¿Habéis visto lo que valen los pañales?

    Yo cuando veo el precio de los pañales

  4. ¿Podré dedicarle todo el tiempo que merecen y necesitan? Si actualmente tu trabajo te exige viajar cada mes una semana al extranjero, quizás esto no te permite dedicarle el tiempo que se merece esta nueva etapa. O quizás es simplemente tema de organizarse. Pero ten claro que requerirá tiempo. Mucho tiempo.
  5. ¿Eres consciente de todo a lo que vas a renunciar durante los primeros años? Domingos hasta las 12 de la mañana en la cama, momentos de intimidad en pareja, momentos de privacidad para ti misma, la libertad de pensar sólo en ti misma, viajes en plan mochilera, desarrollo profesional, etc. Sí, es cierto que es principalmente los primeros años y luego todo se recupera o se puede llegar a nivelar de nuevo. Pero unos años es el suficientemente tiempo como para pensar en ello detenidamente. Y nuestra reina Emma tiene muy claro a lo que no quiere renunciar.
  6. En el caso de tener pareja ¿Cómo de fuerte es la relación con tu pareja? Hay que pensar que es un proyecto conjunto. Sois un equipo. Y por tanto, hay que estar muy unidos e ir alineados en esta nueva etapa que se emprende. No estaréis de acuerdo en todo, pero sí es importante compartir un proyecto de vida común. Como he oído más de mil veces, en el camino de la paternidad lo más importante no son los niños, es la pareja.
  7. ¿Hay otras prioridades en tu vida que te plantees antes de tener hijos? ¿Algo que desees hacer antes de dar ese paso? Crecer profesionalmente, viajar por todo el mundo, vivir en un país extranjero… Hazlo, no lo dudes. No lo pospongas. No te quedes nunca con las ganas de hacerlo.

Yo disfrutando de mis otras prioridades

Estas son las preguntas básicas que me han ayudado en mi caso personal. Lo que no quiere decir que no existan otras igualmente válidas o temas que no haya tenido en cuenta.  De igual forma que no quiere decir  que si no tenemos respuesta a todas estas preguntas, no estemos preparadas para ser madres.  La mía se quedó embarazada de mí por un descuido y ha sido una madre maravillosa y nunca me ha faltado de nada. Al igual que nunca me posicionaré en ninguno de los bandos de ser o no ser madre.

¿Y vosotras? ¿Añadiríais más preguntas básicas antes de ser madre?