Correr como una chica, lanzar un balón como una chica, gritar como una chica… si piensas bien en estas palabras seguro que te evocan a un espíritu infantil, algo remilgado, la imagen de alguien que no se esfuerza y que no tiene seguridad en si misma . Seguro que alguna vez te lo han dicho, o incluso tú misma has usado esa expresión de manera peyorativa  e insultante. Pues ha tenido que venir una marca de compresas a darnos en los morros con este vídeo.

Según la encuesta que han hecho, solo las personas adultas reaccionan de forma remilgada cuando les dicen que corran o luchen como una chica. Las niñas que han participado en el vídeo, sin embargo, ponen todo su empeño y lo hacen lo mejor posible. Porque para ellas, hacer algo «como una chica», es hacerlo perfecto, luchando por ello, esforzándose.

 

El vídeo nos manda un claro mensaje: la pelota está en nuestro tejado. La sociedad es responsable de que las niñas no pierdan autoestima en su camino por un mundo que todavía sigue poniendo muchos obstáculos a las mujeres.  Cuando era adolescente había chicos que me llamaban marimacho porque era una niña con iniciativa propia, participativa, deportista, vestía como me daba la gana. Y realmente me afectó porque me volví más tímida; por suerte, años después, reconduje mi camino con la mirada clara   y puesta en un objetivo: puedo conseguir lo que me proponga si trabajo duro. Y esto no es algo inherente solo a los chicos, sino a toda la raza humana.

Llevo varios meses escuchando la palabra EMPODERAMIENTO, que significa conceder poder a un grupo social o una persona. Las mujeres lo perdimos pero lo estamos recuperando. Por desgracia este vídeo demuestra que es la propia sociedad la construye la imagen de lo que se supone que es luchar como una chica. Es la sociedad la que da o quita poder a las mujeres. Solo espero que os haga reflexionar.

¿Has usado alguna vez la expresión «como una chica» de forma negativa?