La caca Anaconda: Es aquella que empieza a salir, y sale, y sigue saliendo, y no para de salir, y tú te preguntas si te estás deshaciendo por dentro o algo (entre preocupada y orgullosa) porque ya estás rebasando los límites del agua y esto no tiene cuándo acabar, macho.

La caca de incógnito: En la que sabes que aún hay más. Pero no sale nada. PERO TÚ SABES QUE AÚN HAY MÁS, y te quedas ahí un rato echando ganas, PERO NO SALE NADA.

La caca Titanic: Es esa caca que flota en el agua y cuando tiras de la cadena, nada: INSUMERGIBLE.

La caca que te hace pensar en el pasado: Es esa con la que te acuerdas del McMuffin que desayunaste, la fabada que comiste, el chuletón que cenaste.

La caca unicornio: Es esa caca perfecta, inodora, mágica, de la que te sientes orgulloso.

La caca Exorcista: Es esa con la que sufres tanto (sudas, lloras, gritas) que piensas que no sólo tendrás que llamar al fontanero, sino al cura de tu barrio: tú lo que estás es poseída por el demonio.

La caca 1,2,3, Splash Es esa que al caer hace un PLONK tan rotundo que te salpica el culo dejándolo completamente mojado.

La caca explosiva: Aquella que viene con un ruido que resuena que te cagas (literal) y de la que se entera toda tu familia y tus vecinos del 4-D.

La caca Hulk: Aquella con la que sientes que te estás partiendo por dentro, pierdes por completo las ganas de vivir y consideras seriamente ponerte una epidural.

La caca Lo que el viento se llevó: Aquella que pensabas que era sólo un pedo pero NO SEÑORES, NO ES SÓLO UN PEDO.

La caca Muñeco de barro: Aquella caca gloriosa después del café y el cigarro.

La caca de Pedro y el lobo: Aquella que te grita que viene, que viene, QUE ESTÁ VINIENDO, pero cuando te sientas en el WC no llega jamás.

La caca indiscreta: Aquella que llega en los momentos en que no debería llegar: en medio de una entrevista de trabajo, cuando estás follando con tu novio, en la casa de tus suegros…

La caca Chocapic: No necesitamos mayor explicación al respecto.

Y finalmente, la caca De aquí a la eternidad: Aquella con la que te limpias, te limpias, te limpias, te limpias, te gastas todo el rollo de papel higiénico y el fin no parece llegar.