Me encanta recibir gente en casa: beber unas cerves, abrir unas patatas, partir un queso, picar de un salchichón… todo cosas magníficas pero que no puedes hacer todas las semanas si lo que intentas es cuidar la línea (o la curva). Por lo general intento preparar cositas sanas pero no por ello menos ricas, y hoy os cuento tres de mis recetas favoritas:

Receta 1: El tzatziki de Elena

Ingredientes Tzatziki

Para el tzatziki necesitarás: 2 yogures (o 250 gramos) de yogurt griego  |  1 pepino mediano  |  1 ajo  | el zumo de un limón  |  aceite de oliva  |  eneldo  |  sal.

Primero tenemos que lavar, pelar y rallar el pepino, y dejarlo escurrir un rato hasta que haya soltado una buena parte del líquido. Lo dejamos escurriendo con sal, que así queda mucho mejor.

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Lo demás es sencillísimo: en un recipiente pequeño mezclamos una cucharada de aceite de oliva, el zumo de un limón, un ajo picado muy finito (podemos usar ajo en polvo si lo preferimos) y una cucharadita de eneldo (podemos usar menta también, ya sea seca o fresca). Lo mezclamos todo muy bien con el yogurt y el pepino… y voilá! Tsatziki casero.

Lo ideal es dejarlo reposar en la nevera mínimo un par de horas antes de servir para que todos los sabores se mezclen muy bien. Lo he bautizado como el tzatziki de Elena porque la última vez que lo probó casi me pone un piso en la Castellana (sí, así de rico está).

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Receta 2: El hummus de Ana

Ingredientes Hummus

Para el hummus necesitarás: 1 frasco de garbanzos (*)  |  tahini (**)  |  1 ajo  | el zumo de uno o dos limones  |  aceite de oliva  |  sal  |  pimentón dulce  |  cominos (opcional)

(*) Si lo deseas, puedes hacerlo también cociendo tú misma los garbanzos. Para obtener 400gr de garbanzos cocidos, deberás poner a hervir 180gr de garbanzos crudos. 

(**) El tahini es una pasta de semillas de sésamo. Lo puedes conseguir en tiendas de alimentación especializadas en cocina de oriente medio (si vives en Madrid, lo puedes encontrar en muchas de las tiendas de la calle Lavapiés). 

Hacer el hummus es tan fácil como meter todos los ingredientes (menos el pimentón dulce) en el vaso de la licuadora y licuar. Para hacerlo más o menos líquido le añadimos agua: como a mí me gusta bastante cremoso, yo prefiero mezclar primero el aceite, el tahini el ajo y el limón, y luego ir añadiendo los garbanzos y el agua poco a poco hasta lograr la textura perfecta.

Vertimos la mitad en un recipiente y adornamos con algunos garbanzos y pimentón dulce. ¡Y listo! Lo he bautizado como el hummus de Ana porque nuestra querida Anita Doors sobrevivió a base a él en la GordiCon (nuestra primera convención de colaboradoras WeLoversize) y espero que con esta receta se reconcilie al fin con él.

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Receta 3: El hummus *mágico* de Mariella

Os dije que para el Hummus de Ana había que vertir sólo la mitad de la mezcla. La otra mitad la licuamos nuevamente con un ingrediente adicional: pimientos de piquillo (la cantidad la decidimos según nuestros gustos) y obtenemos un hummus absolutamente fantástico y magnífico (y por eso lo he bautizado con mi nombre):

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Con estas tres salsas podemos servir a mínimo seis personas si lo acompañamos con abundantes verduras (palitos de zanahoria, palitos de apio, trocitos de pimiento y si nos sentimos intrépidas, pan de pita tostado). Además, las tres cosas aguantan perfectamente tres días en la nevera por lo que, si sobra, puedes repetir al día siguiente si te apetece.  ¿Quién dijo que el picoteo no podía ser rico y sano? 

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