¿Alguna vez has creído que contigo no flirtea nunca nadie? ¿Sientes que a veces eres la amiga de todos y la amante de nadie? ¿Alguna vez alguna amiga te ha dicho que le gustabas a alguien y tú has pensado ¿por qué no pillo que están ligando conmigo? Si has respondido sí a alguna de estas preguntas formas parte del grupo de afectadas por el síndrome “MEJOR AMIGA”. Síndrome que afecta a tu capacidad de darte cuenta de que alguien está ligando contigo porque has asumido que no eres deseable.

Desde que tuve mi primer contacto con los chicos (en mi caso fueron ellos los que despertaron mi deseo) me di cuenta de que yo no era precisamente lo que ellos buscaban. Ya entonces era más grande que la mayoría, a lo alto o a lo ancho, y a ellos parecía atraerles las niñas justamente opuestas a mí. Alimentado esto por lo que veía en los grandes escaparates de la sociedad, aka la televisión o el cine hizo que germinara en mí la idea de que yo no era gustable.

Poco a poco se fue convirtiendo en un mantra y sin darme cuenta pasé a estar convencida de que no era deseable.

Entonces, en mi adolescencia, decidí que antes de dejarme llevar e ilusionarme por algún chico y luego sufrir en secreto, me desterraría yo a mí misma y no me expondría a colarme por nadie. Pero al mismo tiempo, para poder conseguir algo de aprecio, aunque no fuera el romántico, me convertiría en LA MEJOR AMIGA de todos.

Siempre que tuve delante un grupo de chicos, como si de señalizar una pista de aterrizaje se tratara, me desmarcaba dejando CRISTALINO que yo sabía que no tenía posibilidades con ellos y que, lejos de incomodarles con mis flirteos, yo sería una aliada en sus aventuras amorosas. ¿Cómo? Bromeando sobre cualquier cosa, hablando “su idioma”, calificando a otras chicas, …

Tranquilos, muchachos, ya aprendí hace mucho que yo no molo. No worries. Lo tengo superado. No hace falta que me deseéis, por si acaso no os desearé yo tampoco.

Pasa el tiempo y vives convencida de que no hay nadie que se sienta atraído por ti nunca, ni un ápice.

Se van abriendo tus círculos, conoces a más gente, te bajas Tinder o te haces un perfil en alguna otra site de ligue Y DESCUBRES EL DORADO.

Empiezas a sentir que hay hombres que se centran en ti, en lo que tienes que decir; te invitan a ti a bailar o te proponen pedir otra copa. A ti.

Se les ve a la legua que quieren follar contigo (quizá algo más), pero tú no terminas de verlo.

¿Por qué? Porque tú, querida, estás absolutamente deslumbrada por los luminosos de “MEJOR AMIGA” que te has marcado desde el segundo uno que conoces a cualquier muchacho potencial. Ya podría tener la rodilla hincada con un solitario o tenerte en volandas sobre un corcel blanco que tú seguirías preguntándole “¿Te mola alguna de mis amigas?”.

Tranquila, te escribo desde el final del túnel. Y hay luz. Se llama AMOR PROPIO. “Ah, uf, fenomenal; solo tengo que hacer la cosa más jodida del mundo: quererme. Gracias, todo resuelto”. Lo sé, va a ser jodido de pelotas. No solo quererte, que ya sabemos que también, si no quitarte la coraza, dejarte los luminosos en casa y dejarte llevar por la vulnerabilidad. 

Afrontar QUE ERES DESEABLERRIMA.

Hay hombres (o mujeres y/o de todo) deseando lamer tus lunares, preguntarte por las cicatrices que no están a la vista y cerciorarse de que te corres cada vez que tenéis sexo.

Eres la puta fantasía sexual de un grupo inmenso de gente. No, no hablo de fetichistas (que también). Si no de gente corriente y moliente, como tú. Sí, te lo juro: hay mogollón de gente que fantasea con tu cuerpo TAL Y COMO ES. No fantasea contigo a pesar de él si no FANTASEA CON CADA CM DE TU PIEL.

Puede que aún no lo veas, que te queden años de preguntarte «¿por qué no pillo que están ligando conmigo?» o que al leer esto digas “joder, sí que me he saboteado mazo pensando que no le ponía a nadie”.

El caso es que sepas que hay muchos por ahí sueltos suspirando por una mirada tuya y, lo que es más importante, que hay muchos más comportándose contigo como “mejores amigos” para evitar exponerse, tal y como te pasa a ti. 

Nos hace falta más honestidad, empatía y vulnerabilidad. Ahí, el flirteo, el “piel con piel” y los orgasmos germinan como las amapolas. Dejémonos de tantas leches y dile a quien debas decírselo: OYE  ME PONES, ME GUSTAS, ME ENCANTAS.

Igual si nos dejamos de complicar tanto todo sale mejor.

@tengoquenayque